EL mEmorial

UNA VOLUNTAD POLÍTICA

La esclavitud forma parte de nuestra historia. Nantes fue el primer puerto negrero francés durante el siglo XVIII. Por aquel tiempo, la ciudad extraía una parte de su riqueza de este odioso tráfico que hoy está considerado como un crimen contra la humanidad. Durante mucho tiempo, Nantes apartó la mirada de este pasado, hasta los años 90 cuando decidimos enfrentarlo cara a cara. Procedimos entonces a exhumarlo, explorarlo, analizarlo, comprenderlo y asumirlo. Para así poder liberarnos de nuestra memoria. La exposición titulada Les Anneaux de la Mémoire, organizada en 1992, fue el símbolo de esta toma de conciencia colectiva. Asumir un pasado de este calado, sin ánimo de arrepentimiento, nos permite hoy librar nuestros combates con los ojos bien abiertos. El Memorial encarna esta voluntad política firme. No se trata de un nuevo acto de contrición, sino de una llamada a recordar los combates pasados para proyectarse hacia el futuro, combatir todas las formas de esclavitud moderna y de alineación de los derechos humanos para construir un mundo más solidario. Erigiendo el Memorial a orillas del río Loira, en pleno corazón de la ciudad, de donde partían tantas expediciones negreras, dándole la forma de un gesto artístico monumental unido al palacio de justicia por la pasarela Victor-Schoelcher, recordamos que la lucha por la libertad y la dignidad de todos los seres humanos es una causa fundamental que compromete nuestra idea de la sociedad. El Memorial es una nueva etapa para comprender nuestra historia y dar fe del futuro que deseamos construir juntos. De las salas del Museo del Castillo de los duques de Bretaña dedicadas a la trata, pasando por Le Bouffay, L’île Feydeau y el Quai de La Fosse, asume toda su dimensión en un recorrido por el recuerdo que se ancla en la realidad histórica de la ciudad. Este Memorial, único en Europa por sus dimensiones, es un mensaje de todos los habitantes de Nantes, de todos los miembros de nuestra comunidad, de nuestro departamento, de nuestra región a aquellos que, en todas las partes del mundo, comparten esta historia, estas luchas y estos combates. Puedo discernir lo que este lugar de conocimiento y conciencia significará para las jóvenes generaciones. Y entonces el Memorial habrá cumplido sus promesas: será ese lugar vivo de unión y de compromiso colectivo para perpetuar la memoria de las batallas pasadas y proseguir nuestra lucha por el reconocimiento y la promoción de los derechos humanos.

Jean-Marc Ayrault
Teniente de alcalde de Nantes.